Pasa el ratón por una frase para ver su traducción; por una palabra para ver su significado. Toca 🔊 para escucharla.
Genera un diálogo nuevo sobre cualquier tema usando las 0 palabras de esta lección, más las que añadas abajo.
Inicia sesión para generar diálogos. Requiere un pase; las diez primeras lecciones de cada curso son gratis en cualquier caso.
La entrevista de trabajo: lo que preguntan y lo que no pueden preguntar
Una entrevista en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Irlanda o Australia sigue un guion bastante predecible, y saberlo quita la mitad del nervio. Empieza casi siempre con tell me about yourself, que no es una invitación a contar tu vida sino a resumir en dos minutos tu trayectoria orientada a ese puesto. Sigue con preguntas de comportamiento, las behavioural questions, que se reconocen porque empiezan igual: tell me about a time when you had to deal with a difficult client, give me an example of a project that went wrong. Para responderlas existe un método que allí se enseña en la escuela y aquí no, el STAR: situation, task, action, result. Cuenta la situación, tu responsabilidad concreta, lo que hiciste tú y cómo acabó, en ese orden y en un par de minutos. Improvisar una respuesta bonita sin resultado final se nota mucho. Al final llega siempre do you have any questions for us?, y responder que no cuenta como falta de interés; lleva dos o tres preparadas sobre el equipo, las prioridades del primer trimestre o cómo se mide el éxito en el puesto. Lo que no pueden preguntarte sorprende a mucha gente que llega de España o Latinoamérica. En los cinco países es ilegal o cuando menos impropio preguntar por la edad, el estado civil, si tienes o piensas tener hijos, la religión, el origen étnico, la orientación sexual o la salud. En Reino Unido lo regula la Equality Act de 2010; en Estados Unidos, la legislación federal de igualdad de oportunidades; y en Canadá y Australia, sus respectivas leyes de derechos humanos y antidiscriminación. Por eso un currículum norteamericano, británico o australiano no lleva foto, ni fecha de nacimiento, ni estado civil: incluirlos no te ayuda y puede incomodar a quien te entrevista, que debe poder demostrar que no lo tuvo en cuenta. Si aun así te preguntan, una salida educada y firme es I'd rather focus on what I can bring to the role. También ha cambiado lo del dinero. Más de veinte estados y ciudades de Estados Unidos prohíben ya preguntar por el salario actual o el historial salarial, y algunos obligan a publicar la banda salarial en la oferta; Reino Unido, Irlanda y la Unión Europea avanzan en la misma dirección con normas de transparencia retributiva. La pregunta que sí te harán es what are your salary expectations?, y conviene llegar con una horquilla investigada, no con una cifra improvisada. Dos detalles finales de forma. Las referencias se piden casi siempre y de verdad se llaman, así que avisa a quien vayas a poner. Y mandar una nota breve de agradecimiento al día siguiente, el thank-you email, es normal en Estados Unidos y Canadá, bien visto en Reino Unido e Irlanda, y en Australia más bien innecesario; nunca resta puntos y a veces decide un empate.