Pasa el ratón por una frase para ver su traducción; por una palabra para ver su significado. Toca 🔊 para escucharla.
Genera un diálogo nuevo sobre cualquier tema usando las 0 palabras de esta lección, más las que añadas abajo.
Inicia sesión para generar diálogos. Requiere un pase; las diez primeras lecciones de cada curso son gratis en cualquier caso.
La franqueza australiana y la española
En el trabajo, los australianos tienen fama de directos: si algo no va a funcionar, lo dicen, y esperan lo mismo de los demás. Pero esa franqueza tiene reglas. Se critica la idea, no a la persona; se da un motivo; y, sobre todo, se dice sin dramatismo y a menudo con humor. Al final de la discusión no queda rencor, y el que ha criticado tu plan puede invitarte a una cerveza esa misma tarde. Para un español, este estilo resulta más cercano que el británico. La diferencia está en dos detalles. El primero es el tono: el australiano suele ser más plano y menos apasionado, y elevar la voz se entiende como enfado. El segundo es la salida: proponer una alternativa con What if we…? permite que el otro cambie de opinión sin quedar mal. Y hay una cuestión de calendario que conviene saber: en Australia, las vacaciones de verano van de mediados de diciembre a finales de enero, y muchas empresas y clientes funcionan a medio gas durante esas semanas.